A 110 años de su nacimiento, las historias de Roald Dahl siguen conquistando generaciones

El creador de Matilda, Charlie y la fábrica de chocolate, Las brujas y El gran gigante bonachón, quien nació un 13 de septiembre, transformó la literatura infantil.

Hay autores cuyos libros pertenecen a una época y otros cuyas historias consiguen atravesar generaciones. A 110 años del nacimiento de Roald Dahl, sus personajes, su humor irreverente y su particular manera de mirar el mundo continúan encontrando nuevos lectores.

Nacido el 13 de septiembre de 1916, Dahl creó universos en los que lo extraordinario podía aparecer en cualquier momento: una niña con una inteligencia excepcional, una misteriosa fábrica de chocolate, brujas escondidas entre personas comunes o un gigante capaz de llevarnos al territorio de los sueños.

Títulos como Matilda, Charlie y la fábrica de chocolate, Las brujas y El gran gigante bonachón forman parte de un universo literario que ha acompañado a distintas generaciones y que hoy ofrece a padres e hijos la posibilidad de encontrarse alrededor de las mismas historias.

Una de las claves de esa permanencia está en la manera en que Dahl construyó a sus protagonistas. En sus libros, los niños no son simples espectadores del mundo de los adultos: cuestionan las reglas, enfrentan injusticias, recurren al ingenio y descubren que ser pequeño no significa ser indefenso.

El humor, la exageración, lo absurdo y una buena dosis de irreverencia también convirtieron sus historias en una propuesta singular dentro de la literatura infantil. Sus libros invitan a imaginar mundos imposibles, pero también a observar el mundo cotidiano desde otra perspectiva.

110 años después de su nacimiento, Roald Dahl permanece como una puerta de entrada a la lectura y como un autor capaz de provocar algo poco común: que distintas generaciones compartan personajes, historias y recuerdos lectores.

Este aniversario es también una oportunidad para regresar a sus clásicos o descubrirlos por primera vez. Porque algunas historias terminan en la última página; otras se quedan haciendo travesuras en nuestra imaginación para siempre.

Roald Dahl nació en 1916 en un pueblecito de Gales (Gran Bretaña) llamado Llandaff en el seno de una familia acomodada de origen noruego. A los cuatro años pierde a su padre y a los siete entra por primera vez en contacto con el rígido sistema educativo británico que deja reflejado en algunos de sus libros, por ejemplo, en Matilda y en Boy. Terminado el Bachillerato y en contra de las recomendaciones de su madre para que cursara estudios universitarios, empieza a trabajar en la compañía multinacional petrolífera Shell, en África. En este continente le sorprende la Segunda Guerra Mundial. Después de un entrenamiento de o cho meses, se convierte en piloto de aviación en la Royal Air Force; fue derribado en combate y tuvo que pasar seis meses hospitalizado. Después fue destinado a Londres y en Washington empezó a escribir sus aventuras de guerra. Su entrada en el mundo de la literatura infantil estuvo motivada por los cuentos que narraba a sus cuatro hijos. En 1964 publica su primera obra, Charlie y la fábrica de chocolate. Escribió también guiones para películas; concibió a famosos personajes como los Gremlins, y algunas de sus obras han sido llevadas al cine. Roald Dahl murió en Oxford, a los 74 años de edad.