Hedda: El clásico que desnuda la autodestrucción en la era digital estrena en el Foro Lucerna

Una adaptación contemporánea de Henrik Ibsen que traslada el clásico al México actual, en un hogar gobernado por Inteligencia Artificial.

●Angelica Bauter encarna a Hedda en una versión que confronta deseo, frustración y vacío emocional en tiempos de redes sociales.

●Un retrato brutal de la autodestrucción humana: el montaje coloca el conflicto en la mente de la protagonista, revelando cómo el vacío, la frustración y el deseo de control pueden convertirse en fuerzas devastadoras.

Del 30 de marzo al 1 de junio, el Foro Lucerna será el escenario del esperado estreno de Hedda, una potente adaptación contemporánea del clásico universal de Henrik Ibsen, bajo la dirección escénica y adaptación de Eduardo Córdoba y la producción ejecutiva de Rodrigo Caravantes. La puesta en escena traslada el universo del realismo decimonónico al México actual, donde la tecnología, la hiperconectividad y la inteligencia artificial intensifican la sensación de vacío y asfixia emocional.

Adaptación contemporánea de Hedda Gabler: en esta versión, la casa de los recién casados Hedda, interpretado por Angélica Bauter y Jorge Tesman, interpretado por Abraham Lombrozo, está dominada por una inteligencia artificial llamada Berta. Tras regresar de su luna de miel, Hedda se enfrenta a una existencia asfixiante en la que lucha por hallar sentido y libertad. Rodeada de relaciones superficiales y atrapada en un mundo saturado de tecnología digital, su vacío interior se intensifica hasta llevarla al límite.

A su alrededor orbitan tres figuras masculinas que detonan su conflicto interior: su esposo, Jorge; Gilberto (interpretado por Alonso Íñiguez), antiguo amor que encarna todo lo que Hedda no se atrevió a ser; y el poderoso Juez Brack, interpretado por Ernesto M. Agraz (alterna José Ramón Berganza), quien representa la manipulación y el control social. Completan el elenco Alexis de Anda como Laura y Pilar Flores del Valle como Juliana, en una historia donde el deseo, la frustración y la presión social conducen a un desenlace devastador.

La propuesta estética reúne a un sólido equipo creativo: Aurelio Palomino en el diseño de escenografía e iluminación construye un espacio contemporáneo dominado por pantallas y dispositivos inteligentes; Airam NanC en el diseño de vestuario perfila personajes atravesados por la imagen pública y la construcción digital de identidad; Alan Muciño en el diseño sonoro crea una atmósfera envolvente donde lo tecnológico y lo emocional se entrelazan; y Yoatzin Balbuena en el diseño de video integra recursos multimedia que subrayan la constante vigilancia y exposición que define nuestra época.

En esta adaptación se pregunta por qué seguir montando los clásicos en tiempos donde las voces contemporáneas reclaman espacio. La respuesta es clara: las obras que han resistido más de cien años lo han hecho por su profunda comprensión de la naturaleza humana. Hedda retrata un conflicto que permanece vigente: la incapacidad de reconciliar lo que somos con lo que creemos que deberíamos ser. En una sociedad que repite patrones de violencia, precariedad emocional y desconexión, el personaje de Hedda se vuelve un espejo incómodo y necesario.

La obra coloca el conflicto en el terreno psicológico: aquí el enemigo no viene de afuera, sino de adentro. La autodestrucción, la hostilidad hacia los otros y la frustración constante nacen de la incapacidad de transformar la propia mirada. En esta versión, la inteligencia artificial no solo es un recurso escénico, sino un símbolo del peso de ser observados y medidos permanentemente por sistemas que parecen saberlo todo. ¿Qué sucede cuando intentamos cambiar a los demás en lugar de transformarnos a nosotros mismos? ¿Qué ocurre cuando el vacío interior se disfraza de perfección exterior?

Testimonio del director – Eduardo Córdoba

“Nos preguntamos por qué volver a montar un clásico como Hedda Gabler en un momento donde es fundamental escuchar nuevas voces. Precisamente porque los clásicos se han convertido en clásicos por su calidad y por la permanencia de su mensaje. El realismo, en sus inicios, transformó la manera de observar la vida humana en escena, acercándola a su complejidad verdadera. Hoy vivimos un momento histórico en el que repetimos patrones que creíamos superados: guerras, precariedad en las relaciones, violencia emocional. Hedda es un personaje profundamente inconforme consigo misma; su incapacidad de cambiar su propia mirada la conduce a la autodestrucción. Queremos que el público vea ese dilema reflejado en escena y que, a través del arte, pueda reconocerlo, reflexionarlo y quizás detonarlo como un cambio interior. Traerla al mundo de la inteligencia artificial y la vigilancia digital no es un capricho estético, sino una forma de acercar este conflicto a nuestra realidad cotidiana.”

Una puesta en escena creada por una generación de artistas que se reúne para dialogar con los clásicos y construir lenguajes que permitan comprender las tensiones del presente. Hedda Gabler no es solo el retrato de una mujer al borde del abismo: es el espejo de una sociedad que se aferra a la vida a través de conductas que la destruyen.

Hedda, estrenará el 30 de marzo en el Foro Lucerna y cumplirá una temporada hasta el 1 de junio con funciones los lunes a las 20 h. Los boletos tienen un costo de $450 y se pueden obtener en La Taquilla del recinto y en TicketMaster